Versículo:
“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo…” — 1 Timoteo 4:12
Reflexión:
El liderazgo no comienza cuando otros te reconocen, comienza cuando decides vivir con propósito. Dios no busca perfección, busca disposición. No importa tu edad, tu pasado o lo que otros hayan dicho de ti, si Dios te llamó, Él te capacita.
Ser líder es influir con tu vida, con tus decisiones y con tu ejemplo. Cada acción cuenta. Cada paso de fe construye el camino que otros seguirán.
Hoy es un buen día para dejar de dudar y empezar a caminar en lo que Dios ya puso dentro de ti.
Oración:
Dios, ayúdame a ser un ejemplo en todo lo que hago. Forma mi carácter y guíame para cumplir el propósito que tienes para mi vida. Amén.
