Vive un discipulado real

Versículo:
“Permanezcan en mí, y yo en ustedes.” — Juan 15:4

Reflexión:
El discipulado no es solo asistir a reuniones o escuchar enseñanzas, es una decisión diaria de caminar con Dios. Es en lo cotidiano donde se forma tu vida, tu carácter y tu actitud.

Permanecer en Dios significa depender de Él en todo momento: en lo bueno, en lo difícil y en lo que no entiendes. Cuando decides vivir así, comienzas a dar fruto sin esfuerzo, porque tu vida está conectada a la fuente correcta.

No se trata de hacer más, sino de permanecer más.

Oración:
Señor, enséñame a permanecer en Ti cada día. Que mi vida refleje Tu amor y que todo lo que haga nazca de mi relación contigo. Amén.